miércoles, 27 de agosto de 2014

Sistema de rol colaborativo

Mientras el master narra la escena, coloco una de mis cartas sobre la mesa. Así, sin interrumpirle le hago saber que deseo actuar. Cuando le conviene, el master se detiene y me pregunta, y entonces le indico que mi personaje trataría de esconderse al llegar los hombres lobos. Descarto la carta para realizar la acción y así me escabullo.

Mis compañeros por contra se ponen a luchar. Yo he tenido más protagonismo antes, y en diversas acciones gasté varias de mis cartas. Ahora es su turno, y cuando todos ellos bajan de siete cartas en mano, cada uno recuperamos una. Así que poco a poco vuelvo a disponer de cartas mientras observo el combate.

Mientras luchan, el mago dice que lanzará un rayo que vaya saltando de enemigo en enemigo, fulminándolos a todos. La reacción no se hace esperar: Varios jugadores bajan una de sus cartas diciendo cosas como "protesto", "me opongo", o simplemente: "no". El mago es un poco bravucón, pero no vamos a dejar que el solo resuelva todo el combate de un golpe. El máster da la palabra a uno de los que se opuso, y este propone una solución menos exagerada.

Durante unos momentos el mago trata de discutir, pero pronto el master los corta y propone una votación. Todos ponemos una carta en el centro de la mesa: Negra, para apoyar al mago, y roja, para apoyar al segundo jugador. La mía es roja, naturalmente, color que acaba ganando. Así el combate continúa.

Lo que acabo de narrar es un ejemplo de como sería una partida de rol sin estadísticas ni dados. Es algo que necesito para el rol emocional, para dar más libertad y flexibilidad a los jugadores. Usaría cartas tanto para nivelar el protagonismo de los personajes al irlas descartando, como para votaciones en caso de desencuentros entre los jugadores. Por lo demás la idea es que cada jugador tenga libertad para hacer lo que quiera.

En fin, la teoría sobre papel lo resiste todo. Ya escribiré una entrada nueva para decir que tal ha ido en cuanto pueda probarlo.

Como resumen final del sistema:
  • Siete cartas por persona, robando cuando todos tengan menos de siete
  • Carta sobre la mesa para pedir la palabra
  • Posibilidad de oponerse cuando quieras rectificar lo dicho por otro jugador, o proponer una alternativa
  • Votación si no hay acuerdo

2 comentarios:

  1. Me parece muy interesante este sistema y nunca lo he probado, así que si lo pones en juego, ¡me apunto! :)

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    1. ¡Genial Diana!

      A ver si esta semana mando un correo a la lista. Una de las ideas que tenía era empezar probando con una partida de superhéroes, justamente por lo de dar flexibilidad. Que cada uno pueda definir los poderes a su gusto dando mayor libertad que solo se vea limitada por lo que interese al resto de jugadores.

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