lunes, 22 de septiembre de 2014

Diseñando un mundo de leyenda

En el trabajo me han dado luz verde al desarrollo de un juego de navegador en el que la clave será la reputación y la diplomacia. En realidad es parte de un proyecto de aprendizaje de idiomas, aunque en eso ya entraré en otros artículos. Pero lo que quiero hacer en este artículo es emocionarme con la idea. Y además quiero emocionarme de manera irracional, con conceptos que no tengan por que ser muy realistas. Así que preparaos para tomaros los siguientes párrafos con una visión indulgente de lo que escribo.

Y si he de soñar, creo que empezaré por necesitar algo de música:


Escoge tu personaje, escoge su aspecto, su lugar de origen. Acabas de llegar a la gran capital, y para entrar habrás de ganar el visto bueno del guardia de la entrada. Ganar reputación con él. Pronto estarás en una ciudad como no hayas conocido otra igual. Decenas, cientos de personajes a los que conocer y con los que ir ganando reputación. Cada uno de ellos te dará acceso a nuevos lugares, te presentará a personas más influyentes, te explicará nuevas cosas. Deberás ganarte el respeto de esa gente para poder tener un lugar en la ciudad. Un lugar en el que residir, algo en lo que trabajar, y la posibilidad de ir ganando posiciones y privilegios.

Pero esto es solo el principio. Pronto aprenderás que en este mundo hay otras razas asombrosas y sorprendentes. Hay otros mundos y lugares increíbles que visitar. Una puerta a cosas alucinantes, y detás de ella otras puertas más hacia cosas fantásticas y emocionantes. Seres a los que conocer, cosas que aprender, títulos, rangos y honores a los que acceder, y nuevas habilidades. Ganar la aceptación en aquellos lugares, y también diversos poderes.

Pero esto es solo el principio. Pronto ganarás suficiente reputación como para que se te tome en cuenta, y entonces muchos acudirán a tí para que les ayudes. Para que resuelvas problemas en este mucho. Quizás algunos sean tan solo problemas personales, pero en otros casos, el destino de una comunidad, de una raza o incluso de todo el mundo estará en juego. Podrás escoger a quien ayudar y a quien no. Podrás comprometerte con una raza, hasta llegar a ser uno de ellos o adoptar una posición neutral, ayudando a todo el mundo, o tan solo a ti mismo. Y entonces tu nombre comenzará a sonar como el de alguien que puede cambiar las cosas.

Pero esto es solo el principio. Pronto encontrarás otros jugadores con los que competir o colaborar. Podrás unirte a ellos en gremios en los que contribuir a este mundo, aportando a la Gran Biblioteca, con tu conocimiento, o colaborando en misiones para las distintas razas. O podrás competir contra otros jugadores o gremios por obtener la mayor reputación en diferentes lugares o entre distintas razas, y así alcanzar títulos y consideraciones reservadas a unos pocos, pudiendo incluso llegar a ser emperador de todo este mundo.

Pero esto será solo el principio. Pronto verás que este mundo es más que una ficción. Que entre los jugadores se irán creando contenidos. Compartiendo conocimientos. Que los libros que unos usuarios creen serán útiles a otros, y que cada persona podrá compartir su idioma con los demás,y que todo esto influirá al mundo. No a este mundo virtual, sino al mundo real. Que la idea de que las cosas se pueden resolver hablando, mediante diplomacia y colaborando, se acabe por imponer sobre las ideas obsoletas del mundo del que venimos.

Vaya, parece que al final no he acabado por exagerar tanto como esperaba al principio. No entraré en detalles, pero si diré que espero algún día incorporar tecnologías increibles, como la posibilidad de terminar entrando en este mundo virtualmente con alguno de esos nuevos cascos de realidad virtual que se están desarrollando.

Pero esto, amigos, será solo el principio.

4 comentarios:

  1. Tu sabes que no quiero ser grosera, pero en que se diferencía con los famosos MMORPG de la actualidad? (obviamente, exceptuando la parte de que es tuyo)
    Yo digo que deberías aprovechar aprendiendo en el área para la que trabajas, pero después unirte a un equipo que realmente se adapte al tipo de mundo que mencionas, por que no creo que ellos quieran que tu lleves el proyecto tal y como lo describes.

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    1. No te preocupes Alice. No me lo tomaría mal viniendo de ti. ;)

      Básicamente el juego es una "excusa" para meter el sistema de aprendizaje, así que no importa si se parece a otros o no. De hecho lo más interesante es que sea al menos tan atractivo como otros.

      Pero a parte de esto tiene otras características que me gustan. Un a de ellas es el sistema de reputación, que no lo conozco en ningún juego. El hecho de que tengas que ganarte la confianza de otros personajes y así acceder a nuevas zonas y opciones.

      Otra es que su funcionamiento es similar a una aventura gráfica clásica, en lugar de otros formatos de juegos que conozco, más parecidos a juegos de estrategia.


      Pero no dudes en preguntar cualquier otra cuestión que se te ocurra, y tampoco pienses que me puedes molestar con ello, que sabes que no soy así ;)

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    2. Es que en World of Warcraft siempre ha existido algo parecido a la reputación que mencionas. Aunque al parecer con eso que mencionas de aprendizaje, podría funcionar como el gran diferenciador.

      http://www.wowwiki.com/Reputation

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    3. Si, sería un poco esa idea pero a lo grande. Es decir, en lugar de ser solo algunas cosas las que se consiguen por ese sistema, sería prácticamente todo. Digamos que los diálogos y la reputación sustituirían un poco a lo que son los combates en el WoW

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