sábado, 4 de octubre de 2014

Cuando la magia sea real

Toda persona sensata sabe que la magia no es real, pero al mismo tiempo muchos aficionados a la ciencia ficción hemos oído eso de "toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia". Bien, pues el software que estoy probando es para mi "magia":


Este es mi nuevo ordenador, que por fin tiene potencia para tirar bien con mi tableta gráfica, así que espero que en breve veáis más dibujos por aquí. Podéis pensar que el dibujar no tiene nada que ver con "magia" ni tecnología, que es solo cuestión de habilidad y práctica, pero si veis dibujos hechos por mí en papel, y lo que estoy haciendo ahora mismo con el ordenador, quizás cambiéis de opinión.

Empezando por usar un modelo 3D, trazos automáticamente optimizados, la posibilidad de borrar y repetir rápidamente cualquier trazo que haga y mil oportunidades más para ajustar bordes, diseños y rellenos, hacen que mis posibilidades artísticas se hayan multiplicado. La verdad es que siempre he querido aprender a dibujar, y ahora mismo estoy bastante contento con esto.Por trabajo voy a tener que practicar bastante, y espero poder ponerme a dibujar algunos de mis personajes de rol, y otras cosas para este blog.

El caso es que me fascinan las cosas que la tecnología puede hacer, desde estos programas de diseño hasta las más avanzadas tecnologías como Kinect u Oculus. Creo sinceramente que en el futuro podremos hacer muchas más cosas, más rápidamente y sin necesidad de una elevada práctica (aunque naturalmente quien más tenga, más podrá hacer). Un futuro cercano en donde nuestra creatividad se desatará.

Así que si, admito con orgullo que creo en la magia.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Cosplay

En realidad el tema es lo de menos, tan solo quería dar una muestra de como funciona mi mente. Me lío en exceso con cualquier tontería debido a que mezclo muchas cuestiones sin importancia. Voy a hablar en este caso de cosplay, pero podría aplicarlo a casi cualquier otro tema y el resultado similar.

El cosplay es una actividad en la que nunca he participado, pero que intuyo que me gustaría. Lo mismo me pasó con el rol, que hasta hace un par de años no comencé a jugar en serio, y sin embargo desde el instituto supe que me podría interesar. Voy a usar un vídeo que me encanta:


No se trata solo del atuendo, sino de todo: El entorno, la actitud, los gestos, la música, la expresión, la sonrisa, la caracterización,... la sensación de libertad.

El problema surge por que debido a diversos motivos veo lejos el momento en el que pueda participar en algo así. Pero como ya digo, no es que pretenda buscar una solución a estos motivos. Es el análisis de los motivos lo que me interesa, para aplicarlo a muchos otros campos. Veamos por tanto estos motivos:
  1. Tiempo y dinero: Es el motivo principal, y el problema es que me impide enfrentarme a mis miedos. No se que coste tiene, pero en este momento no estoy como para andar añadiendo gastos, y en cuanto a tiempo la situación es similar. El problema es que sé que ahora no lo puedo hacer por estos motivos, pero en realidad las emociones que se me desencadenan al pensar en ello son otras, y a esas son a las que quiero enfrentarme.
  2. Inexperiencia: No se nada sobre cosplay. Por no saber, no se tan siquiera si es exactamente lo que imagino. Pero lo peor es probablemente que no se sobre personajes, así que tampoco sabría sobre que caracterizarme. Que podría estar bien. El mismo vídeo anterior: a pesar de conocer el personaje, lo cierto es que no he jugado en serio a ningún juego de Zelda, y por tanto me resulta un poco ajeno.
  3. Vergüenza: Soy una persona muy vergonzosa, así que se que me costaría muchísimo hacer nada en este sentido. El problema es que el resto de motivos no hacen sino agravar este. Cualquier otro problema me causa mayor vergüenza todavía. Lo peor es que se que no iba a poder hacer mucho estando tan nervioso.
  4. Edad: Tengo 33 años. Si, ya se que me diréis que el cosplay se puede practicar a cualquier edad, pero lo cierto es que la mayoría de los que lo practican son bastante más jóvenes ¿no? Y eso me hace sentir fuera de lugar.
  5. Infantil: Relacionado con lo anterior, siento que se me va a criticar por ello. No en este ámbito ni entre is amigos, naturalmente. Pero el no haber asumido a esta edad las responsabilidades que me corresponderían a nivel económico y laboral me hacen sentir como si cualquier cosa que haga que no corresponda a mi edad fuese inapropiada. Esto mejorará en el momento en que mi empresa comience a funcionar. Entonces si que me sentiré a gusto haciendo lo que sea.
  6. Aspecto: He de admitir que no estoy muy a gusto con mi propia imagen. No es algo importante, pero no me resulta una imagen atractiva para mi, y por ello no me satisface en exceso que me vean así. Es una tontería, pero me ocurre.
  7. Ver y hacerse ver: Me he educado para considerar que la apariencia no es lo importante. Pero esa obsesión llega hasta tal punto que rechazo cualquier forma de "apreciación" de la imagen, tanto propia como de los demás. Siento vergüenza por mirar y fijarme en los demás, en su apariencia o en su atuendo, y tampoco me permito desarrollar una imagen propia. Por ello siempre he tendido a usar cosas que eviten hacerme destacar. Y el problema es que gran parte del cosplay es esto.
  8. Motivación: Por último, tengo miedo a enfrentarme a los motivos por los que me interesa el cosplay. Puedo intuir algunas cosas, que tienen que ver con algunos de los puntos anteriores, pero en general me siento como si las razones fuesen oscuras o inapropiadas. Creo que en gran parte se trata de prejuicios que tengo asimilados, como el anterior.
Como ya he dicho, gran parte de esto lo puedo aplicar a muchas otras cuestiones. Y el problema inicial: el del tiempo y el dinero, surgen como una barrera que me impiden experimentar. Supongo que el analizarlo y hablar de ello aquí es una alternativa práctica mientras tanto.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Alan Turing

Varias personas me han dicho que soy valiente por escribir este blog. Me ha gustado oírlo, y me ha hecho sentir orgulloso, pero al mismo tiempo me hace sentir un poco irresponsable por que creo que no evalúo de la misma manera los "riesgos" de lo que escribo y siento que puede que no sea consciente de los inconvenientes. No es que sea del todo inconsciente, se muy bien que a veces puede haber problemas y la gente te puede herir en determinadas circunstancias, pero aún así es posible que peque de excesiva ingenuidad.

Por ello quiero contar la historia de Alan Turing, que es uno de los motivos por los que me permito ser tan abierto en estas cosas. Para quien no lo sepa, Alan Turing es uno de los padres de la informática, y también un héroe inglés de la Segunda Guerra Mundial por su participación en el descifrado de los códigos nazis.

El caso es que Alan Turing era también homosexual. Y a pesar de el gran servicio que hizo a su país, cuando se descubrió el asunto todo el peso de la ley de la época cayó sobre él, siendo condenado a cárcel. Por su notoriedad se le dio otra salida: el someterse a un tratamiento hormonal con intención de eliminar su condición de homosexual. Naturalmente no dio más resultado que una serie de efectos secundarios que acabaron con su suicidio tan solo un par de años después. Así es como se acabó uno de los héroes que ayudó en la lucha contra el nazismo.

Hoy en día siguen existiendo prejuicios pero no son ni una mínima parte de los que había en su época. Al menos aquí, en España, que es el país más tolerante del mundo ante la homosexualidad. Yo no digo que en España se carezca de riesgo. Puede que en otros aspectos, como el racismo, estemos peor. Pero creo que en términos generales tenemos una sociedad que va en la buena dirección. Si en otras cuestiones no puedo estar orgulloso de mi país, en este si lo estoy.

A lo que quería llegar es a que en estas condiciones no deberíamos de tener miedo a expresarnos. Si, hay riesgo, pero otros hacen surf, escalada, puenting o viajan a lugares peligrosos. Escribir en un blog no debería de verse como algo especial. Por que además, ocultarnos ralentiza las posibilidades de progresar de la sociedad.

Si Alan Turing se hubiese enfrentado con todas sus fuerzas contra la intolerancia de la época seguramente, con su reputación, hubiese podido lograr grandes cosas. No digo que hiciese mal, no se puede pedir a nadie que sacrifique su vida, pero en estos momentos siento que censurar lo que escriba en este blog sería ridículo teniendo en cuenta por lo que pasan muchas otras personas en su vida.

Por ello trato de ser sincero y no limitarme a la hora de escribir. Todavía quedan al menos un par de cosas importantes en este aspecto que debería de tocar, aunque me cueste hacerlo. Espero animarme pronto al menos a una de ellas dado que ya tengo pensado como hacerlo sin que sea demasiado violento.

sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Como ser más comunicativo?

Aquí es fácil hablar. Al fin y al cabo quien quiere lo lee y quien no quiere, no. Además escribo cuando puedo y la gente puede leer cuando mejor le viene. Sin embargo en persona sigo sintiéndome lejos de la gente.

Quizás me equivoque y sea normal esta situación, pero tengo la impresión de que la gente normalmente se involucra más con los demás de lo que yo lo hago. Que las personas se conocen mejor e interactúan más. No es fácil estar seguro por que todos participamos en diferentes situaciones, y quizás me fijo más en aquello en donde me encuentro por detrás de los demás, mientras que no soy consciente cuando la situación es a la inversa.

También puede ser solo falta de tiempo. No es que trabaje en exceso pero si que me distraigo demasiado y al final eso significa que no paso tanto tiempo como quisiese con la gente a la que aprecio. Si es este el problema no es demasiado importante dado que siempre podré sacar más tiempo para los demás o esperar a momentos más propicios. Mis proyectos actuales me comen bastante tiempo pero espero que no sea así en el futuro.

Pero por si acaso hay más problemas, es bueno planteármelo. He pasado muchos años con poca actividad social y eso puede haberme perjudicado en este sentido. Soy malo valorando las situaciones sociales, y eso suele hacer que actúe a veces con excesiva prudencia. El otro día sin ir más lejos quedé callado cuando otra persona hablaba de algo que podría aplicarse a mi. Quizás el lo notó pues rectificó lo que estaba diciendo, pero yo permanecí callado todo el tiempo. Me hubiera gustado decirle que nada de eso me molestaba, que sabía que no se refería a mi y que en ningún caso me lo tomaría mal, pero no fui capaz. Un chiste, una frase irónica hubiese sido suficiente, pero como temo meter la pata por exceso, lo hago por defecto.

Tampoco digo a la gente todo lo que me gustaría decirles. Quizás esto sea lo normal y el hacerlo fuese incómodo. Incluso es posible que ya diga más de la cuenta, pero la verdad es que no se cual es el punto justo. Recuerdo un par de situaciones, en una me dijeron lo linda que era uno de los personajes de mi aplicación y otra en la que me alabaron una camiseta. Y en ambas ocasiones me gustó mucho oírlo. Pero en lugar de responder en consecuencia, le quité importancia: En el caso de la camiseta dije que era un regalo, y en el del personaje, que lo íbamos a cambiar. Lo hice yo mismo, y estaba orgulloso ¿por que no lo planteé en ese sentido?

Estoy acostumbrado a no destacar, y en general no me gusta hacerlo. Pero en estas ocasiones en las que la interacción es de persona a persona, el no hacerlo significa perder oportunidad de conocernos. Y todo esto cuando me dan pie a hablar ¿no debería yo mismo ser capaz de iniciar la interacción? Supongo que casi siempre me falta el identificar el momento adecuado y el tema apropiado.

El problema está en que no se cuando molesto y cuando no. Quizás no haya molestado nunca, aunque me parece poco probable, pero el caso al final es que no se cuando puedo molestar. Y ante la duda, lo evito siempre. Necesito poder identificar mejor de que quiere hablar o no la gente, y en que momentos están dispuestos a hablar y cuando no es apropiado. E incluso cuándo o cómo puedo tratar de producir esos momentos, o en qué ocasiones esto sería inapropiado.

Ojalá fuese tan sencillo como preguntar a la gente. Y quizás lo fuese, pero el caso es que no veo que nadie lo haga. La gente es más espontánea, mientras que parece que yo necesitase pedir permiso para todo y asegurarme de que todo va a ir bien antes de empezar.

jueves, 25 de septiembre de 2014

¿Se pueden inventar emociones?

Me está costando escribir hoy, y en parte es por que siento como si estuviese mintiendo. Quiero hablar de lo que siento, pero a la vez siento que esas emociones que quiero describir no son reales, sino "construidas". ¿Es esto posible?

Como ya he dicho, creo que trato de ser como las personas que me atraen. Eso me hace dudar de mis propios sentimientos, pues algunos de ellos son ridículos desde un punto de vista racional, y sería mucho más fácil explicarlos como parte de un "personaje" que estoy creando. Un personaje tan sensible que se preocupa o emociona por cualquier chorrada. Se preocupa por ser demasiado competitivo en un juego de estrategia, o se emociona por el simple hecho de tener disponible en una partida de rol un personaje femenino como pensado para él.

Lo que dudo es si estas emociones estarían ahí si yo no me hubiese propuesto ser esta clase de persona. Al fin y al cabo si te puedes emocionar con historias imaginarias ¿por que no poder crear emociones en base a fantasías sobre tu "yo" ideal? Si esto es así quedaría la duda de si todo es un engaño y las emociones reales están escondidas más profundamente.

Además, si una emoción es natural, nadie te puede quitar tu derecho a tenerla. Pero si por contra es "construida", tienes cierta responsabilidad sobre su influencia. Supongo que la respuesta ha de quedar para otro artículo, por que parece que me queda bastante por pensar.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Diseñando un mundo de leyenda

En el trabajo me han dado luz verde al desarrollo de un juego de navegador en el que la clave será la reputación y la diplomacia. En realidad es parte de un proyecto de aprendizaje de idiomas, aunque en eso ya entraré en otros artículos. Pero lo que quiero hacer en este artículo es emocionarme con la idea. Y además quiero emocionarme de manera irracional, con conceptos que no tengan por que ser muy realistas. Así que preparaos para tomaros los siguientes párrafos con una visión indulgente de lo que escribo.

Y si he de soñar, creo que empezaré por necesitar algo de música:


Escoge tu personaje, escoge su aspecto, su lugar de origen. Acabas de llegar a la gran capital, y para entrar habrás de ganar el visto bueno del guardia de la entrada. Ganar reputación con él. Pronto estarás en una ciudad como no hayas conocido otra igual. Decenas, cientos de personajes a los que conocer y con los que ir ganando reputación. Cada uno de ellos te dará acceso a nuevos lugares, te presentará a personas más influyentes, te explicará nuevas cosas. Deberás ganarte el respeto de esa gente para poder tener un lugar en la ciudad. Un lugar en el que residir, algo en lo que trabajar, y la posibilidad de ir ganando posiciones y privilegios.

Pero esto es solo el principio. Pronto aprenderás que en este mundo hay otras razas asombrosas y sorprendentes. Hay otros mundos y lugares increíbles que visitar. Una puerta a cosas alucinantes, y detás de ella otras puertas más hacia cosas fantásticas y emocionantes. Seres a los que conocer, cosas que aprender, títulos, rangos y honores a los que acceder, y nuevas habilidades. Ganar la aceptación en aquellos lugares, y también diversos poderes.

Pero esto es solo el principio. Pronto ganarás suficiente reputación como para que se te tome en cuenta, y entonces muchos acudirán a tí para que les ayudes. Para que resuelvas problemas en este mucho. Quizás algunos sean tan solo problemas personales, pero en otros casos, el destino de una comunidad, de una raza o incluso de todo el mundo estará en juego. Podrás escoger a quien ayudar y a quien no. Podrás comprometerte con una raza, hasta llegar a ser uno de ellos o adoptar una posición neutral, ayudando a todo el mundo, o tan solo a ti mismo. Y entonces tu nombre comenzará a sonar como el de alguien que puede cambiar las cosas.

Pero esto es solo el principio. Pronto encontrarás otros jugadores con los que competir o colaborar. Podrás unirte a ellos en gremios en los que contribuir a este mundo, aportando a la Gran Biblioteca, con tu conocimiento, o colaborando en misiones para las distintas razas. O podrás competir contra otros jugadores o gremios por obtener la mayor reputación en diferentes lugares o entre distintas razas, y así alcanzar títulos y consideraciones reservadas a unos pocos, pudiendo incluso llegar a ser emperador de todo este mundo.

Pero esto será solo el principio. Pronto verás que este mundo es más que una ficción. Que entre los jugadores se irán creando contenidos. Compartiendo conocimientos. Que los libros que unos usuarios creen serán útiles a otros, y que cada persona podrá compartir su idioma con los demás,y que todo esto influirá al mundo. No a este mundo virtual, sino al mundo real. Que la idea de que las cosas se pueden resolver hablando, mediante diplomacia y colaborando, se acabe por imponer sobre las ideas obsoletas del mundo del que venimos.

Vaya, parece que al final no he acabado por exagerar tanto como esperaba al principio. No entraré en detalles, pero si diré que espero algún día incorporar tecnologías increibles, como la posibilidad de terminar entrando en este mundo virtualmente con alguno de esos nuevos cascos de realidad virtual que se están desarrollando.

Pero esto, amigos, será solo el principio.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Testosterona

Creo que el hombre es libre. Que la genética, la química o la sociedad pueden influirnos, pero no predeterminar nuestro camino. Debido a esto no presté nunca mucho interés al efecto de hormonas como la testosterona, lo cual me convierte en un ignorante en el tema. Y eso es algo que no deseo ser.

Es por ello que he estado informándome, y algunas cosas que me he encontrado me han sorprendido. Por ejemplo ¿Sabíais que la testosterona inhibe la capacidad de llorar? Así no es de extrañar que el no llorar se considere un rasgo más "masculino":

El es Conan, el bárbaro. El no llorará... Yo lloro por él.

Y sin embargo eso a mi siempre me ha parecido una desventaja. Me gustaría llorar más, sin necesidad de tener una tristeza extrema.Tan solo por emoción. Es algo que relaciono con las emociones, y por ello echo en falta. También recuerdo una época en la que mi hermana lloraba ante ciertos problemas, y yo me preguntaba si su dolor era mayor que el mío dado que yo no podía llorar. Ahora al menos se que no es tan simple.

A mi llorar no me parece un símbolo de debilidad, sino de capacidad emocional. Algo que me enternece. Lo que curiosamente también puede estar relacionado con la química del cerebro, puesto que al parecer la testosterona baja en los hombres al oír a alguien llorar.

Y es que la testosterona nos hace ser más impulsivos e irritables, menos emocionales y empáticos. Es por ello que reducir la presencia de esta hormona, cosa que también ocurre en la paternidad, nos hace más confiables en las relaciones humanas. Más humanos, diría.

La testosterona nos da más habilidades técnicas y prácticas, pero reduce nuestras habilidades sociales y emocionales. Y yo últimamente estoy descubriendo que estas son las que verdaderamente importan. Al menos para mi.

Es decir, el carácter masculino no me disgusta. Incluso puedo encontrar atractivos los rasgos masculinos en una mujer. En cierta manera admiro esos rasgos, es simplemente que no son los que yo necesito para mi. He escogido otro camino no solo para la vida diaria sino también para los negocios, más basado en la colaboración y en comprender las emociones que en la competición y los cálculos.

Por que tampoco se si en ese apartado realmente estoy en la misma situación que otros hombres. Los niveles de testosterona no son los mismos en todas las personas. ¿Y si mi perspectiva es distinta debido a ello? ¿Y si no interpreto de igual manera el deseo sexual, la necesidad de lucha, las decisiones prácticas,...?

Pero quizás eso simplemente no importa. A pesar de que toda mi vida me vi como alguien muy racional y práctico, creo que ese camino solo me ha servido para aislarme y que no es lo que me favorece. Por ello quiero cambiar, digan lo que digan mis hormonas.